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Formación carretillas elevadoras automotoras

Date d'affichage: 02/08/2012

CONSULTA ¿Qué formación necesita un trabajador para la utilización de una carretilla elevadora automotora? ¿Existe el denominado "carnet de carretillero"? RESPUESTA El punto 2, apartado 1, del Anexo II del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, establece que la conducción de equipos de trabajo automotores estará reservada a los trabajadores que hayan recibido una formación específica para la conducción segura de estos equipos de trabajo. Para ciertas máquinas, existe reglamentación específica que establece con todo detalle el programa y duración de la formación que debe recibir el trabajador, así como los requisitos de las entidades competentes. Se trata, en concreto, del Real Decreto 837/2003, sobre grúas móviles autopropulsadas, y el Real Decreto 836/2003, referente a grúas torre para obras u otras aplicaciones, que podrían utilizarse como referencia para otros tipos de máquinas. Para el resto de equipos de trabajo (entre los que se incluyen las carretillas elevadoras automotoras), la normativa no estipula la duración ni el contenido de estas actividades formativas, sino que, en cada caso particular, la formación requerida se deberá determinar evaluando la diferencia entre la competencia de la que disponen los trabajadores y la necesaria para utilizar un determinado equipo de trabajo. Para ello, se deberán tener en cuenta las circunstancias en las que se encuentra el trabajador (por ejemplo: solo, bajo supervisión de una persona competente, como supervisor o como mando). Elemento también esencial para determinar la formación de los trabajadores es acudir a los criterios y recomendaciones de seguridad en el trabajo dispuestos en el manual de instrucciones del fabricante del equipo objeto de manipulación. Según esto, las necesidades formativas de los trabajadores en materia de prevención, se deben definir en el ámbito de la organización preventiva de la propia empresa, y se deben llevar a cabo mediante programas integrados en un plan de formación, plasmado en el plan de prevención. Esta formación se puede llevar a cabo en la misma empresa con medios propios, o mediante empresas o centros especializados. En el Apéndice M de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos de trabajo (2ª edición, noviembre de 2011), de carácter no vinculante, se establecen unos criterios mínimos sobre la formación de conductores de equipos de trabajo automotores. En aras de la máxima eficacia, se tendrá en cuenta que, además de la formación teórica, es imprescindible la formación a pie de equipo, especialmente para aquellos equipos cuyo manejo requiera el desarrollo de habilidades y hábitos seguros, como es el caso de los equipos automotores a los que hace referencia en su consulta. En dicha formación, se tendrán en cuenta todas las posibles aplicaciones de cada equipo de trabajo, como, por ejemplo, el uso de equipos intercambiables o el acoplamiento de un equipo remolcado. En cualquier caso, debe existir constancia escrita de la formación específica recibida y de la autorización del empresario para manejar el equipo de trabajo correspondiente. Por otro lado se indica que, mediante Convenio Colectivo se pueden establecer criterios para la formación en materia preventiva de los trabajadores. En este sentido es importante recalcar que la formación en prevención regulada mediante Convenio es complementaria y no sustitutoria de la regulada en el artículo 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Por último, y en consonancia con lo expuesto, se indica que en la Comunidad Autónoma de Cantabria no existe acreditación oficial alguna denominada carnet de carretillero. El criterio expuesto es de carácter informativo y, por tanto, sin efecto vinculante, toda vez que la competencia para interpretar y aplicar las disposiciones jurídicas en caso de conflicto corresponde a los órganos jurisdiccionales.