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Evaluación de riesgos trabajadora embarazada

Date d'affichage: 25/09/2012

CONSULTA El artículo 26 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales referente a la protección de la maternidad señala que en la evaluación de riesgos deben recogerse y valorarse los riesgos e indicar como afectarían a las trabajadoras en esas situaciones. Esta valoración ¿Debe hacerse en todos los puestos desempeñados por mujeres o se debe hacer en el momento en el que se tenga conocimiento del estado? RESPUESTA El empresario tiene la obligación de considerar el riesgo para la reproducción, incluido el relativo a la maternidad, desde la evaluación de riesgos inicial y de elaborar un listado de puestos de trabajo sin riesgo para la mujer embarazada, que ha dado a luz recientemente o en periodo de lactancia (haya o no una mujer desempeñando el trabajo). Sin embargo, la protección legal específica e individual a la que se refiere el Art. 26 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales no se activará en tanto la trabajadora no comunique su estado a la empresa (o éste sea notorio o conocido por ella). Esa comunicación debe realizarse, tal como indica la Directiva europea 92/85/EEC, conforme a la legislación y/o prácticas nacionales. Perteneciendo dicha información al ámbito del derecho a la intimidad (Art. 18.1 de la Constitución Española) y teniendo por tanto la comunicación un carácter voluntario para la trabajadora. Es de suma importancia informar a todas las trabajadoras asignadas a puestos de trabajo con riesgo para la maternidad de la necesidad de poner en conocimiento de la empresa su condición (embarazo, parto reciente o lactancia materna y, en ciertos casos, pre-concepción) para que se puedan poner en marcha las medidas preventivas adecuadas para salvaguardar su salud y la de su descendencia. Con relación a los factores de riesgo que se deben considerar en la empresa para proteger la maternidad, éstos no deben limitarse a los citados en los Anexos VII y VIII del RD 39/1997 (por otro lado, listados no exhaustivos, tal como reza en el texto legal) sino que se deberá tener en cuenta cualquier condición de trabajo que pueda suponer un daño para la mujer embarazada, que ha dado a luz recientemente o en periodo de lactancia. Según lo expuesto, el proceso incluye dos etapas: 1- La evaluación de los riesgos "inicial" tiene que considerar el riesgo para la reproducción, incluido el relativo a la maternidad, parto reciente o periodo de lactancia, independientemente de quién ocupe un determinado puesto de trabajo. 2 - En el momento de la comunicación por parte de una mujer que desempeña un puesto de trabajo con riesgo, se procederá a una evaluación "adicional". Para más información al respecto, se recomienda la lectura del documento "Directrices para la evaluación de riesgos y protección de la maternidad en el trabajo", publicado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.