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Evaluación de riesgos sin presencia física del técnico en el centro de trabajo

Date d'affichage: 20/11/2012

CONSULTA Para realizar la evaluación de riesgos laborales, ¿es condición indispensable la presencia física de los técnicos del servicio de prevención en el centro de trabajo, para evaluar los puestos de trabajo y procedimientos? ¿o se puede pactar con la empresa a través de los datos que esta proporcione? RESPUESTA Para realizar la evaluación de riesgos debe tenerse en cuenta, según se deriva del propio art. 16.2.a) LPRL: la naturaleza de la actividad, las características de los puestos de trabajo, los trabajadores que deban esempeñarlos y otras actuaciones que deban desarrollarse de conformidad con lo dispuesto en las normas relacionadas con riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad. En relación con el método o procedimiento para realizar la evaluación, se deja bastante libertad al empresario a la hora de su elección, ahora bien, se le imponen una serie de limitaciones (art. 5 RSP): 1. Se debe consultar a los representantes de los trabajadores acerca del método a utilizar (art. 3 y 5 RSP). 2. Resulta imprescindible la utilización de un procedimiento de evaluación que proporcione confianza sobre su resultado. Esto es, que se trate de una metodología segura y basada en criterios objetivos de valoración. 3. El procedimiento de evaluación debe incluir informaciones obtenidas de los trabajadores. 4. La evaluación ha de incluir la realización de mediciones, análisis o ensayos necesarios, salvo que se trate de operaciones, actividades o procesos en los que la directa apreciación acreditada permita llegar a conclusiones sin necesidad de recurrir a aquéllos, siempre que exista confianza sobre su resultado. 5. Si existiese normativa especifica que resulta de aplicación, el procedimiento de evaluación deberá ajustarse a las condiciones concretas establecidas en la misma. El técnico que realice la evaluación ha de estar siempre en disposición de justificar, tanto la elección del procedimiento de evaluación, como las decisiones tomadas sobre la conveniencia de adoptar medidas preventivas, y en su caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse. La evaluación de riesgos es una función de los servicios de prevención (art. 31.3 LPRL). Por el carácter especializado de la evaluación, esta función debe ser gestionada y ejecutada directamente por el Servicio de Prevención que tiene una responsabilidad directa en su desarrollo y ejecución (art. 19.1 RSP). Por tanto, para poder evaluar los riesgos, resulta imprescindible la presencia del técnico evaluador en el centro de trabajo para analizar las condiciones de las actividades propias de cada puesto y del entorno donde se desarrollan; recabar información de los trabajadores y de sus mandos a la hora de hacer el análisis indicado; tener en cuenta las condiciones del puesto y las del trabajador que lo ocupa, considerando, en su caso, la necesidad de garantizar la protección de los trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos, así como las posibles restricciones o limitaciones a la ocupación del puesto, sean derivadas de las exigencias psicofísicas asociadas al mismo, sean directamente impuestas por una normativa especifica. NOTA: El criterio expuesto es de carácter informativo y, por tanto, sin efecto vinculante, toda vez que la competencia para interpretar y aplicar las disposiciones jurídicas en caso de conflicto corresponde a los órganos jurisdiccionales.